Calcio
¿Qué es el calcio?
El calcio es una sustancia mineral blanquecina, que los huesos y los
dientes acaparan y conservan para asegurar el crecimiento y mantener la solidez de la
arquitectura orgánica.
El 90 % de calcio se encuentra en el esqueleto, en forma de
depósito, en reserva para las necesidades del organismo, ya que el 10 % restante, se
encuentra muy distribuido: en los músculos, en el cerebro, en la sangre, en el corazón.
Su papel es vital. Sin el calcio, el corazón no podría latir, los nervios no podrían
funcionar. Aunque sea mínima, una disminución de la cantidad de calcio en la sangre es
de graves consecuencias. Del mismo modo, los dientes no son bloques calcáreos. Son
igualmente un tejido vitalizado en el que se incorpora un 96 % de sales minerales.
¿Cuáles son sus funciones?
El calcio juega un papel vital en el organismo. Sus principales
funciones son las siguientes:
1º- Frenar la excitabilidad del sistema nervioso y muscular. Esta
función corresponde al calcio contenido en la sangre, cuya cifra es rigurosamente de 100
miligramos por litro. Para mantener esta cifra vital constante, si le falta calcio, la
sangre echa mano del contenido en el esqueleto y los dientes. Si le sobra, lo devuelve. Si
por alguna razón este mecanismo no funciona y disminuye la concentración de calcio en la
sangre, se producen crisis de contracciones denominadas tetania.
2ª- Desarrollo del esqueleto, sobre todo en el niño. Su
deficiencia es causa de raquitismo o de desmineralización.
Además, el calcio facilita el paso del influjo nervioso a través
de las conexiones neuromusculares, normaliza el sueno, la tensión sanguínea, el
equilibrio hepático, la coagulabilidad de la sangre y desempena otras funciones
fisiológicas que solamente se empiezan a entrever por algunos investigadores.
Necesidades diarias
En general, la ración alimenticia para un adulto debe aportar
globalmente un gramo de calcio al día. En algunas épocas de la vida, esta cantidad debe
ser diferente, a saber:
Niños, hasta 10 años |
1 gr |
Niños de 10 a 15 años |
1,3 gr |
Muchachos, de 16 a 20 años |
1,4 gr |
Mujeres embarazadas |
1,5 gr |
Madres lactantes |
2 gr |
Ancianos |
0,8 gr |
El calcio en los alimentos
Se encuentra calcio asimilable en el agua, en la leche, en el queso
y en muchos otros alimentos. Pero tres comidas abundantes al día no siempre aseguran un
aporte suficiente de calcio.
Para obtener un gramo de calcio con uno solo de los alimentos más
corrientes haría falta comer diariamente alguna de las siguientes cantidades:
4 kg de pan blanco
900 gramos de leche
20 huevos
10 kg de tomate
7 kg de patatas
10 kg de carne
25 kg de coles
Afortunadamente, la alimentación es menos abundante, pero más
variada. Pero, por lo que respecta al calcio, acostumbra ser insuficiente. Las
estadísticas demuestran que hay una gran mayoría de personas que en su alimentación
absorben escasamente 600 miligramos de calcio al día.
Los alimentos citados como más corrientes no son los más ricos en
calcio. Lo, son, en cambio, los quesos duros, como el gruyére. Los quesos grasos,
enmohecidos, como el camembert, son mucho menos ricos. La leche, las frutas secas y
algunas verduras completara útilmente la cantidad de calcio necesaria. Las carnes, los
cereales y los demás alimentos o son pobres en calcio o contienen demasiado fósforo,
cosa que es incompatible con el buen aprovechamiento del calcio.
Absorción del calcio
Aportado por los alimentos, el calcio sufre, ya en el organismo,
diversas reacciones que aseguran su asimilación. A nivel del estómago, el ácido
clorhídrico segregado por este órgano libera el calcio de las sales que lo acompañan y
lo transforman en cloruro de calcio y en fosfato de calcio, fácilmente absorbibles.
A nivel del duodeno, estas sales se encuentran con los ácidos
grasos derivados de la digestión de las grasas y forman jabones. Cuando la alcalinidad
del medio intestinal es muy intensa, en lugar de favorecer la asimilación cálcica, la
dificulta. Esto explica por qué un exceso de vegetales, alcalinizando el medio
intestinal, impide la absorción del calcio. En estos casos, un análisis de los
excrementos demuestra que la cantidad de calcio desaprovechada es considerable. Esto es
muy importante tenerlo en cuenta, ya que lo que interesa no es la cantidad de calcio
ingerida, sino la asimilada.
Fijación del calcio
Para fijar el calcio es conveniente que la alimentación sea
equilibrada. Los regimenes demasiado ácidos o demasiado alcalinos roban el calcio, dando
origen a numerosos estados de preenfermedad.
Por otra parte, es también importante asegurar el equilibrio
calciofósforo, así como el aporte de vitaminas D y C. Las vitaminas D y C son esenciales
para la fijación del calcio. La vitamina D se halla presente en algunos alimentos (leche,
huevos, mantequilla) y actúa en dosis muy pequeñas. Algunas gotas de solución oleosa de
vitamina D pueden curar un raquitismo. Pero esto puede conseguirse mucho mejor gracias a
los baños de sol. La piel contiene una pro-vitamina, el ergosterol, que bajo la acción
de los rayos solares se transmuta en ergosterina irradiada o vitamina D.
Síntomas de descalcificación
Más que descalcificación, el término correcto seria
desmineralización. No se puede perder calcio sin perder al mismo tiempo otros minerales
y, en particular, fósforo (fosfatos), toda vez que los diversos elementos están
solidarizados y no existen en estado puro en el organismo.
El calcio contenido en la sangre se presenta bajo dos formas
diferentes: una forma ionizada y una forma combinada con las proteínas. Pero, sea como
sea, estas sales se renuevan constantemente. Las sales cálcicas, tanto de la sangre como
del esqueleto, se eliminan sin cesar y es necesario reponerlas inmediatamente. De lo
contrario se produce un déficit que origina diversos trastornos.
Puede ser el primero, un estado de pesadez, de fatiga general,
apareciendo luego dolores más o menos difusos en la espalda. A medida que la
descalcificación se acentúa, aparecen manifestaciones dolorosas concretas, tales como
ciática, reumatismos e incluso accidentes graves en la columna vertebral. La falta de
calcio tiene asimismo, repercusiones pésimas en el estado de los dientes, que se carian o
rompen.
Hay falsos reumatismos osteopáticos, principalmente en la columna
vertebral, que se curan como por encanto con unas pocas inyecciones intravenosas de
calcio.
Otra afección frecuente que implica descalcificación es el
raquitismo, debido a falta de vitamina D.
También puede presentarse la descalcificación en forma de
fragilidad ósea. Quienes la padecen, fácilmente reconocibles por el color azulado de la
esclerótica, parecen de cristal, sufriendo fracturas al menor choque.
Finalmente, existe la orteorragia o pérdida de los minerales del
esqueleto a través de la orina. Suele ir asociada a la tuberculosis.
Lucha contra la descalcificación
Hay espíritus simplistas que resuelven pronto el problema: si lo
que falta es calcio, hay que atiborrarse de este mineral. Y aunque lo tomen en cualquiera
de las diversas formas farmacéuticas, por vía bucal, intramuscular, intravenosa o
rectal, se encuentran con la sorpresa de que las radiografías no señalan grandes cambios
y que los dientes, espejo del esqueleto, siguen desvitalizándose.
No obtienen mejores resultados quienes recurren a la ingestión de
aguas minerales o de alimentos ricos en calcio. Cuando las células no pueden fijar este
mineral, lo único que se logra es formar en el organismo depósitos calcáreos, que,
haciendo perder la elasticidad a las paredes de las arterias, contribuyen al
desencadenamiento de numerosas enfermedades, especialmente la hipertensión y la
esclerosis.
La lucha contra la descalcificación no ha de ser emprendida a la
ligera ni autorrecetándose preparados de calcio sin ton ni son. Hay que acudir al
médico, que es quien dispone de elementos para diagnosticar y prescribir el tratamiento
más adecuado en cada caso.
Cuando todavía no existe descalcificación, pero se desea
prevenirla, son aconsejables las siguientes medidas:
-Frecuentes salidas al aire libre, con abundantes banos de sol,
tomados inteligentemente.
-Alimentación equilibrada en lo que respecta a acidez-alcalinidad y
rica en queso, leche, frutas y verduras.
-Ejercicio físico frecuente, procurando principalmente andar a
menudo. La influencia del ejercicio muscular es muy beneficiosa para la fijación del
calcio en los huesos. Se dan casos de desmineralización en personas jubiladas que
suspenden toda actividad.
-Sueno, suficiente.
CONTENIDO EN CALCIO (expresado en miligramos) EN 100 GRAMOS DE
DIVERSOS ALIMENTOS
|
mg |
|
mg |
Queso de Parma |
1200 |
Leche de oveja |
210 |
Queso Gruyére |
1100 |
Perejil |
190 |
Queso Ementhal |
1100 |
Barros |
190 |
Leche en polvo |
700 |
Dientes de león
(hojas) |
190 |
Queso de Rocafort |
700 |
Cacahuetes tostados |
170 |
Queso Camembert |
680 |
Cacao en polvo |
160 |
Queso Limburgo |
440 |
Harina de soja |
155 |
Melaza de azúcar |
273 |
Judías blancas |
150 |
Colinabo |
260 |
Copos de avena |
145 |
Almendras |
250 |
Bacalao fresco |
18 |
Sojas |
230 |
Bacalao seco |
250 |
Nueces del Brasil |
225 |
Caviar |
140 |
Avellanas |
140 |
Apio |
50 |
Nueces |
130 |
Berzas |
50 |
Leche de cabra |
130 |
Lechuga, hojas blancas |
20 |
Leche de vaca |
120 |
Lechuga, hojas verdes |
60 |
Arroz grano |
120 |
Choucroute (col
preparada) |
45 |
Nabo (hojas) |
115 |
Coles |
45 |
Espinacas |
110 |
Col de Bruselas |
30 |
Endivias |
105 |
Coliflor |
20 |
Achicoria |
105 |
Patatas |
15 |
Lentejas |
100 |
Limón |
15 |
Ostras, almejas |
100 |
Manzana |
6 |
Mejiliones |
100 |
Manzana seca |
25 |
Chocolate |
95 |
Frambuesas |
50 |
Germen de trigo |
85 |
Frambuesas en almíbar |
30 |
Azúcar |
80 |
Zumo de f rambuesa |
20 |
Huevos |
50 |
Pera |
15 |
Yema |
140 |
Pera en almíbar |
10 |
Clara |
20 |
Fresas |
30 |
Requesón |
70 |
Ciruelas |
20 |
Langosta, langostinos |
75 |
Ciruelas en almíbar |
10 |
Higos |
50 |
Ciruelas pasas |
50 |
Higos secos |
160 |
Grosellas |
30 |
Dátiles secos |
65 |
Harina de arroz |
28 |
Pan integral |
60 |
Pan blanco |
25 |
Naranja |
50 |
Pan moreno |
22 |
Judias verdes |
70 |
Espárragos |
20 |
Judias verdes en lata |
30 |
Espárragos en lata |
15 |
Castanas |
40 |
Calabaza, melón |
22 |
Zanahorias |
40 |
Setas |
20 |
Alcachofas |
40 |
Ancas de rana |
20 |
Guisantes tiernos |
30 |
Arenques |
20 |
Guisantes en lata |
25 |
Lucio |
20 |
G uisantes secos |
70 |
Trucha |
20 |
Albaricoques frescos |
20 |
Pastas sopa |
20 |
Albaricoques en
almíbar |
10 |
Harina trigo |
20 |
Albaricoques secos
(orejones), etc |
90 |
Mantequilla |
15 |
Rábanos |
35 |
Ananás (pina) |
30 |
Remolacha |
30 |
Ananás en almíbar |
15 |
Uvas |
20 |
Zumo de pifía |
15 |
Uvas pasas |
80 |
Melocotón |
10 |
Zumo de uva |
10 |
Melocotón en almíbar |
5 |
Cebolla |
30 |
Orejones melocotón |
45 |
Atún |
30 |
Cerezas |
20 |
Sardinas |
30 |
Cerezas confitadas |
10 |
Platija (pescado) |
30 |
Moras |
20 |
Salmón |
25 |
Moras en almíbar |
15 |
Ruibarbo |
50 |
Arándanos |
15 |
Arándanos en almíbar |
10 |
Pimientos, tomates |
10 |
Tapioca |
12 |
Carnes |
10 |
Confituras |
12 |
Indice de Alimentos (C)