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Hierro

 

El hierro en el organismo

    El cuerpo humano posee una cantidad de hierro que ha podido ser evaluada aproximadamente en 2 gramos. Esta cantidad se halla distribuida del siguiente modo:

    -2,5 gramos se encuentran en la hematína, sustancia albuminoidea que entra en la composición de la hemoglobina.

    -0,5 gramos están diseminados en la médula de los huesos, en el bazo (que actúa como almacén de reserva) y en el hígado, donde se combina con una sustancia proteica: la ferrina.

¿Cuáles son sus funciones?

    El hierro es uno de los principales elementos de la sangre. Su función consiste en oxidarse al pasar por los pulmones y transportar así el oxígeno hasta las últimas células de los tejidos, sin el cual no podrían vivir.

Trastornos producidos por la falta de hierro

    Su deficiencia provoca la anemia, que es frecuente en los bebés de más de 6 meses, que siguen alimentándose exclusivamente de leche, alimento que prácticamente carece de hierro. Es la llamada anemia ferriptiva o anemia de leche. Para prevenirles de esta anemia, la Naturaleza ha dispuesto que normalmente, al nacer, el bebé lleve una pequeña reserva de hierro, que le es transmitida por la madre, para compensar la diminuta cantidad aportada por la leche en los primeros meses de la vida.

   Esta anemia puede darse en bebés que nacen de madres que agotaron sus reservas de hierro en repetidos embarazos y que no pudieron reponer con una alimentación adecuada.

    También es frecuente en los niños de 1 a 2 años porque en esta edad sus necesidades de hierro son tres veces mayores en relación al peso de su cuerpo.

    Como la hemoglobina desempeña un papel muy importante en el transporte y distribución del oxígeno, la falta de hierro provoca perturbaciones por falta de oxigenación suficiente en varios puntos del organismo. Esto se traduce por cansancio casi continuo, menor rendimiento en el trabajo y, lo que es más grave, mayor receptibilidad a las infecciones.

 

Necesidades diarias

    De 6 meses a 1 año: 6 mg

    De 1 a 2 años: 7 mg

    De 3 a 6 años: 8 mg,

    De 6 a 9 años: 10 mg

    De 9 a 12 años: 12 mg

    De 12 a 20 años: 15 mg

    En el adulto oscilan entre 10 y 15 miligramos.

    En la mujer embarazada, las necesidades son de 3 a 4 veces superiores a las de la mujer en estado normal, debiendo ser estudiada especialmente su alimentación para asegurar a la vez sus propias necesidades y las del feto, que requiere una cantidad importante para la fabricación de sus glóbulos rojos y de sus tejidos.

    En la mujer lactante, las necesidades son dobles a las de una mujer en estado normal.

Metabolismo del hierro

    El hierro orgánico se obtiene a través de la alimentación en forma de sales aportadas por los alimentos. Al llegar al estómago, bajo la acción del jugo gástrico y particularmente del ácido clorhídrico, las sales de hierro se transforman en cloruro ferroso, pudiendo así ser absorbidas en la primera porción del duodeno y después pasar a la sangre, para ser distribuido en la médula ósea, donde será utilizado para la formación de nuevos glóbulos rojos.

    Cuando la sangre llega a los pulmones, el hierro contenido en los glóbulos rojos se oxida y arrastra el oxigeno así retenido hasta los tejidos, lo que permite las funciones vitales de las células: aceleración de la nutrición, contracción muscular, etc.

    Una vez que la hemoglobina ha cumplido su misión, pasa al bazo y a la médula de los huesos, cuyos órganos poseen células destructoras de la hemoglobina, de la cual recuperan el hierro. Este hierro recuperado tiene también un papel en la defensa antiinfecciosa del organismo, ayudando, particularmente en el bazo, a la destrucción de los microbios. Por esto, cuando falta hierro es mayor la receptibilidad a las infecciones.

Causas de algunas carencias

    En los adultos fisiológicamente normales puede haber carencia de hierro no porque los alimentos consumidos no lo contengan suficientemente, sino por ser demasiado ricos en fósforo, con relación al calcio.

    El desequilibrio fósforo-calcio impide, en gran parte, la asimilación del hierro por el organismo. La insuficiencia de vitaminas B, C y D, ejercen, igualmente, esta desfavorable influencia. Esto demuestra una vez más hasta qué punto es importante el equilibrio en la alimentación.

    En los lactantes, a partir de los 6 meses, conviene completar su alimentación con harina de cereales, frutas y yema de huevo. Por estudios llevados a cabo en la Clínica Universitaria de Munich, se ha llegado a la conclusión de que el 75 % de las mujeres padecen falta de hierro en el organismo, siendo el tenor de la alimentación inferior en aporte de hierro a las necesidades diarias, por lo menos en aquel país.

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CONTENIDO EN HIERRO (expresado en mg.) EN

100 GRAMOS DE DIVERSOS ALIMENTOS

 

 

Mg

 

Mg

Cacao

16

Almendras

4,5

Hígados

12,5

Avellanas

4,4

Harina de soja

12

Caldo en cubitos

4,2

Judías secas

10

Riñones

4,1

Yema de huevo

8

Higos secos

4

Berros

7

Ciruelas secas

3,9

Ostras

6,9

Carne de buey

3,8

Chocolate

6,8

Carne de oca

3,5

Guisantes secos

6

Pasas

3,3

Dátiles

5

Lentejas

3,2

Albaricoques secos

4,9

Perejil

3,1

Carne de pollo o gallina

3

Apio

0,8

Carne de conejo

2,9

Patatas

0,8

Cebollas

2,8

Fresas, higos

0,8

Espinacas

2,7

Castañas

0,8

Carne de carnero

2,6

Setas

0,7

Pan integral

2,5

Manteca de cerdo

0 6

Carne de cerdo

2,4

Copos de avena

0

Jamón

2,2

Tomates

0,6

Salchichón, salchichas

2,2

Uvas

0,6

Atún, sardinas

2,1

Ananás

0,6

Cebada perlada

2,1

Plátanos

0,6

Pan blanco

2

Melocotón

0,6

Nueces, cacahuetes

2

Choucroute

0,5

Carne de pato

1,7

Lechuga

0,5

Sesos

1,5

Albaricoques

0,5

Salmón

1,3

Cerezas

0,5

Habichuelas verdes

1,2

Ciruelas

0,5

Trucha, arenque

1,1

Naranjas

0,4

Queso Gruyére, Roquefort

1

Pepinos

0,3

Coles, coliflor

1

Peras

0,3

Col de Bruselas

1

Manzanas

0,3

Tapioca

1

Mantequilla

0,2

Alcachofas

1

Pasta de sopa

0,2

Espárragos

1

Arroz

0,2

Remolacha, rábanos

1

Melón

0,2

Zanahorias

1

Leche de vaca

0,1

Moras

1

Clara de huevo

0,1

Queso Camembert

0,9

Limón

0,1

Miel

0,9

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