Pastas alimenticias
Composición por
100 gramos
Principios Inmediatos: |
Sin huevo |
Con huevo |
Agua |
12,5 |
9,1 g |
Proteínas |
11,4 |
14,3 |
Grasas |
1,1 |
5 |
|
Hidratos de carbono |
74 |
70,6 |
Sales |
1 |
1 |
|
Minerales |
| |
Sodio |
0,012 |
0,020 |
Potasio |
0,172 |
0,160 |
Calcio |
0,022 |
0,024 |
Magnesio |
0,035 |
0,033 |
Hierro |
0,0012 |
0,0002 |
Azufre |
0,146 |
0,150 |
Cloro |
0,052 |
0,056 |
|
Vitaminas |
| |
Vitamina A |
- |
200 U |
Vitamina Bl |
0,11 mg |
0, 13 mg |
Vitamina B2 |
0,08 |
0,12 |
Vitamina PP |
2,1 |
2,1 |
Calorías
Las pastas alimenticias son altamente energéticas, proporcionando
360 calorías por cada 100 gramos cuando son sin huevo, y unas 385 si son elaboradas con
huevo.
Acidez
Tienen un predominio del 5 al 10 % de sales ácidas.
¿Qué son las pastas alimenticias?
Son el producto obtenido por desecación de una masa no fermentada,
confeccionada con harinas, sémolas finas o semolinas, procedentes de trigo duro o recio (tritícum
durum) o trigo candeal (tritícum vulgare) o sus mezclas, agua potable y sal.
El gluten de la harina forma con el agua una masa que envuelve el
almidón y da consistencia a la pasta. Una vez amasada ésta, se corta en trozos de forma
y tamaño variable, que se desecan por evaporación, dando lugar a la gran variedad de
estas pastas: fideos, macarrones, tallarines, galets, letras, estrellas, maravilla y otras
pastas para sopa, canelones, raviolis, etc.
Alimento simple, que no exige manipulaciones ni aderezos culinarios
complicados, ampliamente asociable a cualquier otro alimento, es una combinación
armónica de productos indispensables para la vida, el esfuerzo, el crecimiento.
Contienen vitamina Bl (de equilibrio nervioso) y vitamina B2
(favorable a la asimilación de los almidones). Permiten de una manera económica, simple
y rápida, a toda persona que realiza fuertes trabajos neuro-musculares, disponer en
algunos minutos de un interesante aporte energético, puesto que sus hidratos de carbono
son fácilmente asimi lados sin fatiga para el estómago y sin que ni los intestinos ni el
hígado tengan que hacer ningún esfuerzo para ello, gracias a su débil contenido en
grasas.
Aportan, en cambio, suficientes proteínas para poder prescindir,
por lo menos de vez en cuando, de platos cárnicos. No hay que olvidar que las proteínas
representan los elementos de protección celular en cuya ausencia no hay alimentación ni
salud equilibradas. De las proteínas que el organismo necesita, un 40 % han de ser de
origen animal. Pero las proteínas de las pastas alimenticias son tan digeribles y pobres
en sustancias tóxicas como sus hidratos de carbono.
Estas pastas pueden ser elaboradas en casa, pero resulta más
práctico adquirirlas en el comercio, escogiéndolas entre las muchas que existen
producidas industrialmente. Ahora bien: es recomendable adquirirlas con la garantía de
que son frescas y de buena calidad, siendo preferible adquirir menos cantidad a un precio
-más elevado que obtenerlas a bajo precio pero de calidad deficiente.
¿Cómo hay que comerlas?
De la manera más variada posible: en sopa, al gratín, acompañando
otros alimentos. Como por sí solas estas pastas resultan insipidas, se sirven
acompañando caldos, salsas, huevos, verduras, etc., o convenientemente sazonadas con sal,
tomate, mantequilla, queso rayado, etc.
Digestibilidad
Su alto contenido en gluten, proteína vegetal cuya digestión
requiere una abundante secreción gástrica, podría dificultar la digestión de estas
pastas, cuya digestibilidad se halla también, influida por su tamaño. Cuanto más
pequeñas, mayor superficie ofrecen a la acción de los jugos digestivos y más
fácilmente franquean el piloro. Para la digestión de sus almidones la saliva es de gran
importancia. Por tanto, estas pastas deben masticarse, desmenuzarse y ensalivarse bien,
sobre todo las de tamaño grande, como fideos gruesos, tallarines, macarrones, etc., pues
de lo contrario pueden permanecer largo tiempo en el estómago, en particular si se padece
atonía y falta de suficientes secreciones.
Efectos sobre el organismo
Las pastas favorecen el crecimiento de los niños sin lesionar su
hígado ni su tubo digestivo. Como es sabido, todo organismo en estado de crecimiento
acelerado -como ocurre en niños y adolescentes- quema y consume una gran
cantidad de calorías y de energía. Las pastas alimenticias proporcionan los dos
alimentos de la célula hambrienta, que no cesa de exigir que se la nutra: los
hidratos de carbono y las Proteínas.
Ciertamente, a los niños y a los jóvenes con las pastas
alimenticias se les puede dar una nutrición que conviene admirablemente a su tubo
digestivo y a su glándula hepática, los cuales exigen simultáneamente grandes
cantidades de elementos nutritivos perfectamente escogidos.
Si para saciar su apetito se les da mucho pan blanco, pronto se
instala en su estómago e intestinos una dispepsia de fermentación. Aerofagia, aerocolia,
gastritis y colitis son trastornos frecuentes, en la adolescencia, por exceso de pan y de
harinas. Este peligro no existe con las pastas alimenticias, que pueden constituir la base
de la cena, si en la comida ya han consumido verduras y queso.
¿Quién debe comerlas?
Los niños, los deportistas, los trabajadores manuales, las personas
que viajan, las que realizan esfuerzos físicos, los convalecientes. Los hipertensos y los
enfermos cardiacos, a condición de no poner sal en las mismas. También constituirán un
alimento aconsejable y fácil.de administrar en enfermos de estómago e incluso en el
curso de hemorragias digestivas, en las cuales la falta de alimentos podría provocar
contracciones gástricas indeseables. En estos casos, las pastas se acompañarán de
mantequilla fresca o salsa blanca, pero no es conveniente gratinarlas.
¿Quiénes NO deben comerlas?
Los diabéticos, por su alto contenido en hidratos de carbono.
Los niños que presentan mala absorción intestinal a causa de
enfermedad cellaca por intolerancia al gluten. En estos casos es necesario suprimir,
mientras dura el crecimiento, todo alimento que contenga harinas de cereales.
Las personas obesas podrán comer pastas alimenticias pero con
moderación y, sobre todo, poniendo cuidado en los alimentos que las acompañan.
¿Qué son las pastas alimenticias compuestas?
Para hacer más sabrosas y nutritivas las pastas alimenticias, a
veces se le incorpora, al fabricarlas, alguna de las siguientes sustancias: gluten,
huevos, leche, grasas comestibles, harina de soja y otras leguminosas, hortalizas y
verduras desecadas y sus jugos y extractos.
Los fabricantes están obligados a hacer constar esta circunstancia
en las etiquetas del envase, así como la cantidad añadida de aquellas sustancias. En las
elaboradas con huevos que no sean de gallina, se deberá hacer constar la naturaleza del
huevo empleado.
Está prohibida la venta a granel de las pastas alimenticias
compuestas, así como la adición de colorantes o de otras sustancias diferentes a las
indicadas.
Valor especial de las pastas con huevo
La Dietética contemporánea da mucha importancia a los huevos en
la alimentación de los niños. Ricos en proteínas y grasas, fósforo, hierro y cobre,
sustancias eminentemente antianémicas, y en vitaminas A, D, E, Bl Y
B2, los huevos son de muy gran digestibilidad diluidos y cocidos con
cereales y feculentos, o incorporados estrechamente a estos alimentos, como ocurre
con las pastas alimenticias elaboradas con huevos frescos.
Los estudiantes necesitan comer huevos durante todo el curso
escolar. Son un verdadero fortificante cerebral e, incorporados a las pastas, resultan un
alimento idóneo para el crecimiento.
Las pastas con huevo tienen la particularidad de que, además de
más sabrosas, resultan más digeribles al hacerse más porosas gracias a la albúmina del
huevo. Pero, por otra parte, incorporado el huevo a mezclas harinosas, resulta
perfectamente tolerado por todo el mundo, con lo cual no produce urticaria, ni eczemas, ni
cólicos biliares, ni enteritis, ni artritis o accesos de gota a las personas que no los
toleran tomados solos. Es por ello que las pastas al huevo representan para todos los
convalecientes de enfermedades agudas y crónicas el mejor alimento y el más eficaz para
la recuperación de fuerzas y del peso, y el que ofrece menos contraindicaciones.
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