Variedades
El pimiento es una planta solanácea anual originaria de América
que ha adquirido una importancia de primer orden como planta hortícola. Tiene diversas
variedades de las que las más conocidas son:
Pimiento cuadrado dulce de Améríca. Cuadrangular, el más grande de
los conocidos, tan largo como ancho, carnoso, de sabor suave, color rojo vivo, temprano.
Pimiento rojo largo. Cónico, alargado, a veces hasta de 30 cm
de largo, de color rojo vivo.
Pímiento amarillo largo. Semejante al anterior, pero de
color
amarillento o anaranjado.
Pimiento gigante de Nápoles. De color rojo oscuro, muy
grande,
con cuatro divisiones interiores, muy aromático y de gusto agradable.
Pímiento morro de buey. De fruto gordo, arrugado, gustoso,
dulce.
Pimiento morrón de la Rioja. Muy empleado para conserva
en
latas.
Pimiento temprano de Valencia. De forma cuadrada y cuerpo
alargado, de escasa carn . e, que se consume generalmente cuando está verde, empicándose
en los fritos.
Pimiento de Murcia y Oríhuela. De forma redondeada, color
rojo fuerte, que se cultiva mucho en las huertas de la mencionada comarca por
su sabor dulce y
algo picante.
Pimiento de ñora o bola. Redondo, de 4-5 cm de diámetro,
aromático, muy cultivado en la vega del Segura para la fabricación de pimentón.
Pimiento cornicabra. Semejante a las guindillas pero más largo,
cónico, algo curvado.
Pimiento de Chile o guindilla. Mide de 4 a 5 cm de largo
y es de
color rojo. Sabor intensamente picante.
Efectos sobre el organismo
Los pimientos dulces son una verdura-fruta poco nutritiva desde el
punto de vista calórico, pero rica en vitaminas y sales minerales.
Su digestión es algo lenta, permaneciendo unas tres horas en el
estómago, por lo que se dice que vuelve a la boca. Por su aroma y su sabor son
excelentes para acompañar otros alimentos menos apetitosos. Estimulan la secreción
gástrica y, por su volumen distienden el estómago produciendo repleción y sensación de
saciedad.
Sobre el intestino delgado ejercen un efecto excitante, pues la
celulosa estimula mecánicamente la mucosa digestiva, provocando el peristalismo.
Los pimientos picantes (guindillas), tomados a dosis prudentes,
tienen propiedades estimulantes del apetito. No obstante, son muy irritantes para las
mucosas digestivas y su consumo intenso, ya sea al natural o en forma de polvo o salsas
(papikra, curry), puede dar lugar a trastornos digestivos y gastritis.
Quién puede comerlos
Son especialmente indicados para personas de escaso apetito así
como para estreñidos, diabéticos, obesos, etc. Pueden comerlos toda persona que disfrute
de estómago en perfecta salud, incluidas las guindillas, si bien con moderación.
Quién NO debe comerlos
Las personas de estómago delicado o predispuestas a diarreas. Sir
embargo podrán comer, con moderación, los pimientos dulces cocidos,
Las guindillas se hallan estrictamente prohibidas en estos casos.
Modo más saludable de comerlos
Crudos, en ensaladas, junto con otras verduras a condición de
masticarlos muy bien. También pueden comerse asados al fuego, sin adición de grasas u
otros ingredientes, resultando muy gustosos y más digestibles.
Una vez asados, pueden guardarse en conserva.
Procedimiento para su conservación
Se tendrán preparados tarros de cierre hermético y de boca ancha
para poder introducir los pimientos sin trocear. A falta de estos tarros, pueden
utilizarse botellas que permitan un cierre hermético. Tarros o botellas, se han de lavar
con agua caliente y jabón antes de utilizarlos y, después de lavados, esterilizarlos en
agua hirviendo.
Se seleccionan los pimientos de modo que sean de color uniforme,
verdes o rojos, pero sin manchas, grietas ni rugosidades, que tengan la piel tersa y
firme.
Se asan los pimientos sobre la brasa o al horno y seguidamente se
introducen en un recipiente que se mantiene cerrado hasta que se enfríen. El calor y el
vapor que desprenden levanta la piel y permite mondarlos fácilmente. El jugo que sueltan
se guarda para rellenar los envases.
Una vez mondados y limpios de semillas, se introducen en los tarros,
apretando bien hasta llenarlos totalmente, añadiendo asimismo el jugo desprendido durante
la operación de mondado. Si se utilizan botellas, hay que cortar los pimientos en tiras
finas para poder introducirlos en las mismas.
Una vez envasados, hay que precalentar los envases durante 10
minutos antes de taparlos herméticamente, para que luego no estallen.
Después de esto se cierran herméticamente y se procede a la
esterilización, consistente en mantenerlos en agua hirviendo durante una hora si los
envases son de medio litro y un cuarto de hora más si son de litro. Esto se hace en baño
abierto, comenzando a contar el tiempo desde el momento en que el agua comienza a hervir.