Plátano
Composición por 100
gramos
Principios inmediatos |
% |
|
Proteinas |
1 |
Hidratos de carbono |
24 |
Grasas |
0,4 |
Agua |
74 |
Fibras |
0,6 |
|
Minerales |
% |
|
Potasio |
0,353 |
Sodio |
0,001 |
Calcio |
0,0075 |
Magnesio |
0,035 |
Cloro |
0,096 |
Cobre |
0,0002 |
Fósforo |
0,0275 |
Azufre |
0,0116 |
Manganeso |
0,00067 |
Hierro |
0,00058 |
Cinc |
0,00023 |
Yodo |
0,000003 |
|
Vitaminas |
|
Vitamina A |
375 U. l. |
Vitamina Bl |
0,071 mg |
Vitamina B2 |
0,060 mg |
Vitamina B6 |
0,320 mg |
Vitamina PP |
0,600 mg |
Vitamina C |
10,250 mg |
Vitamina E |
0,370 mg |
Modificación de estos elementos por la
cocción
En general, se comen crudos, pero en algunos paises se asan al
horno, solos o acompañados de diversos ingredientes; también pueden comerse fritos. Por
efecto del calor, se evapora agua y se destruyen en parte las vitaminas. En cambio se
complementa el valor nutritivo del plátano con el de los ingredientes que le acompañan:
azúcar, mantequilla, harina, aceite, etc.
Digestibilidad
Buena, si están maduros (corteza enteramente amarilla, con matices
morenos) y a condición de masticarlos bien.
Calorías
110 por 100 gramos.
Alcalinidad
Es un alimento semibásico, ya que posee un 44 % de sustancias
acidógenas y un 56 % de sustancias alcalígenas.
Modo más saludable de comerlos
Madurados en el árbol. En este caso, su riqueza en azúcar puede
alcanzar hasta el 80 %, aumentando también su valor vitamínico.
Recomendables especialmente
En invierno, por su riqueza en vitaminas.
Efectos sobre el organismo
- Por su riqueza en minerales favorece la regeneración de los
glóbulos rojos.
- Sus esencias, que prestan al plátano su aroma característico,
estimulan la secreción del jugo digestivo y ejercen una ligera acción antiséptica del
conducto intestinal.
- Si los plátanos no están totalmente maduros, sus azúcares
están en forma de almidón, de asimilación más difícil. En este caso, si no se
mastican y ensalivan bien, pueden provocar fermentaciones, dispepsias y estreñimientos.
Quién debe comerlos
- Los niños, pues favorecen el crecimiento y el desarrollo del
sistema óseo.
- Las personas mayores de 40 años, trabajadores intelectuales,
convalecientes, nerviosos, deprimidos, así como las personas de estómago delicado, a
condición de masticarlos bien.
- Son insustituibles cuando es necesario un régimen de sodio
(enfermos edematosos) y también en el tratamiento de la ascitis, cirrosis hepática, etc.
- Son recomendables a los artriticos, gotosos, nefríticos y
enfermos biliares.
Quién NO debe comerlos
- Los que sufren estreñimientos, ya que los plátanos son pobres en
fibras celulósicas y dejan escaso residuo.
- Los diabéticos, por su riqueza en almidones y azúcares.
Procedimientos de conservación
Secado por medio de rayos infrarrojos.
Consideraciones sobre los plátanos
Los plátanos constituyen un producto natural de considerable valor
alimenticio, del que a veces se desconoce su utilidad. En determinadas circunstancias,
más que como alimento, debe ser considerado como un verdadero alimento-medicamento.
Su valor alimenticio
Se debe principalmente a su riqueza en agua, azúcares, sales
minerales, ácidos orgánicos, vitaminas, esencias y celulosa. Para muchos habitantes de
los países tropicales, el plátano representa lo mismo que el arroz para los chinos o el
trigo para los europeos, su principal alimento. Su valor energético es de 110 calorías
por 100 gramos. En seco y con su cáscara, su calor energético se acentúa, llegando a
las 285 calorías por 100 gramos de sustancia.
Contiene, además, pequeñas cantidades de tanino, magnesio,
potasio, sodio, zinc y ácidos orgánicos. El agua alcanza en los plátanos hasta un 74 %
de su peso total. Constituyen, por tanto, un verdadero reservorio de líquido; de ahí su
valor como alimento en los paises tropicales con escasez de agua potable, en los que el
plátano, a la par que alimenta, ayuda a mitigar la sed, proporcionando al organismo un
elemento tan insustituible e imprescindible para un normal desarrollo de todos los
procesos biológicos.
Además, el agua contenida en la fruta, es agua metabólica, de
mayor valor biológico que el agua corriente, de modo que a la par que repone las
pérdidas de líquido, consigue una verdadera desintoxicación orgánica, una especie de
lavado interno, que libera al cuerpo de las sustancias nocivas acumuladas por diversas
causas.
Sus hidratos de carbono o azúcares, constituyen la principal fuente
calórica de los plátanos. Se hallan en la proporción de un 24 % en forma de azúcares
perfectamente asimilabas, sobre todo cuando el fruto está maduro, es decir, cuando se
ablanda, se endulza, exhala su aroma característico y su cáscara adquiere un color
amarillo moteado de marrón.
El fruto verde, no es tan perfectamente digerible, ya que sus
azúcares están en forma de almidón, difícilmente asimilable.
Sus sales minerales son sobre todo el fósforo y el hierro, aparte
de pequeñas cantidades de magnesio, sodio, calcio, cinc, cobre, etc. Gracias a ellas se
contribuye a la remineralización del organismo y se le ayuda en la regeneración de los
glóbulos rojos de la sangre.
La riqueza vitamínica de los plátanos, sobre todo en vitamina C,
contribúye al depósito orgánico de dicha sustancia, impidiendo las carencias invernales
de la misma.
Los plátanos favorecen la digestión mediante la acción de dos de
sus componentes: Las esencias y las celulosas.
Las esencias, que
prestan a las frutas su delicioso olor, estimulan la digestión y en general activan la
secreción de jugo gástrico. Ejercen además una ligera acción antiséptica del
contenido intestinal.
La celulosa ayuda a conseguir una buena defecación, ya que al no
ser digerida, coopera a la formación del bolo fecal y en consecuencia a los movimientos
normales del intestino (peristalismo).
El plátano como medicamento
Consecuencia de su riqueza en tanino, existe una aplicación
excelente del plátano como alimento-medicamento en las diarreas crónicas de los niños
mayorcitos.
En estos casos se aplica la llamada dieta de plátanos, que consiste
en ingerir cada cuatro horas 1-2 plátanos maduros, bien triturados y adicionados con
algunas gotas de zumo de limón.
El plátano se combina muy bien con la leche. Proporciona cuatro
veces más hierro que ésta, y la leche, en cambio, dos veces más de calcio que aquél.
Por estas razones el plátano es un complemento muy útil, sobre
todo en los niños, preferentemente para desayuno y merienda, junto con un buen tazón de
leche.
En conjunto, y con la mayoria de las frutas, constituye un excelente
alimento-medicamento, sobre todo para los niños, las personas que han sobrepasado ya los
40 años, las de constitución artrítica, gotosa o biliar, los sujetos de temperamento
nervioso, los que abusan de la buena mesa y los que consumen frecuentemente carnes y
pescados.
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