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Potasio

En cada 100 gramos de alimentos

mg

mg

Levadura seca de cerveza

1900

Guisantes secos

880

Sojas secas

1850

Ciruelas pasas

840

Té, café

1750

Dátiles

800

Albaricoque seco

1700

Higos,secos

790

Cacao

1400

Cacahuetes

770

Judías secas

1300

Sidra

750

Lentejas

1200

Uvas pasas

700

Pan integral

1100

Almendras

680

Vino

1000

Avellanas

640

Jamón

600

Pan integral

225

Setas

520

Endivias

250

Coca-Cola

500

Espárragos

240

Atún en conserva

480

Tomate

230

Nueces

460

Rábanos

220

Calabazas

450

Piña tropical (ananás)

210

Chocolate

440

Cebolla

205

Cerveza

435

Carne de cerdo, ostras

200

Alcachofas

430

Higos, frambuesas

190

Chocolate con leche

425

Naranja, mandarina

180

Bananas

420

Pimientos

175

Patatas

415

Ciruelas, grosellas

170

Albaricoques frescos

410

Margarina, pastas de sopa

165

Castañas

405

Melocotones

160

Col de Bruselas, coliflor

400

Jugo de limón

155

Carne de ternera, conejo

390

Yogur

135

Guisantes tiernos

380

Leche de vaca

130

Carnero, buey, caballo

360

Harina de trigo

125

Sardina, lucio

350

Melón, pera

120

Leche condensada azucarada

1340

Huevo, pan blanco

110

Truchas

330

Manzanas, arroz

100

Salmón, bacalao

310

Quesos

90

Hígados

305

Leche de mujer

45

Zanahoria

300

Tapioca

30

Berros, habichuelas verdes

295

Mantequilla

14

Col, apio

290

Miel

10

Espinacas

270

Manteca de cerdo, aceite, azúcar

0

Uvas, cerezas

260

 

¿Qué es el potasio?

   Lo primero que sugiere el nombre de potasio es un abono para el campo y, si bien éste es uno de sus principales usos, hay que saber que el potasio es un metal blando, de color blanco, que se inflama al contacto del agua, poseyendo muy variadas utilidades.

   Desde el punto de vista biológico, el potasio es el elemento que más abunda en la célula vegetal y en la animal, siendo uno de los más esenciales en la constitución del organismo, sin el cual la vida no seria posible.

   El potasio lo obtienen los animales a través de las plantas, que a su vez lo extraen del suelo. Como en éste la cantidad de potasio es variable, también las plantas pueden ser más o menos ricas en dicho elemento. Sin embargo, actualmente y gracias al intenso empleo de abonos químicos, no es probable que los vegetales tengan insuficiencia de potasio, sino todo lo contrario.

   El potasio aportado por la alimentación se disuelve en el plasma sanguíneo y de allí pasa a las células, donde se concentra. Así, pues, a través de la membrana celular, existe un continuo flujo de ese metal.

¿Cuáles son sus funciones?

   Cuando en el cuerpo se forma un nuevo tejido, este mineral entra siempre en su composición. A medida que avanza el crecimiento aumenta la cantidad de potasio almacenada en el cuerpo, que es aproximadamente de unos 100 gramos en las células y de unos 10 gramos en la parte líquida de la sangre o plasma.

   Además de necesario para el crecimiento normal, el potasio es esencial para el funcionamiento de los músculos y para mantener el equilibrio ácido-básico de la sangre

   La acción normal del sistema nervioso depende en gran parte del equilibrio entre el calcio, el potasio y el sodio, presentes los tres en los tejidos y fluidos del cuerpo. Un aumento de calcio produce irritabilidad nerviosa. Cuando escasea el potasio la acción cardiaca se deprime.

Incompatibilidad con el sodio

   El sodio y el potasio son dos hermanos que no se llevan bien. Mientras que el potasio se encuentra repartido en el interior de las células, el sodio se encuentra fuera de ellas, en los espacios del tejido conjuntiva y el cometido de ambos es antagónico. La absorción de alimentos ricos en potasio provoca inmediatamente una eliminación abundante de sodio.

   Toda vez que una alimentación predominantemente vegetal aporta al organismo una cantidad importante de potasio, resulta que los vegetarianos pueden permitirse un mayor consumo de sal que las demás personas, toda vez que pueden eliminarla mejor. La gran afición que los animales hervíboros tienen por la sal se debe a las mismas razones.

   Es muy útil conocer la relación potasio/sodio de los alimentos, tanto o más importante que el aporte absoluto de estos dos electrólitos, ya que según dicha relación varían sus efectos diuréticos y declorurantes. Así, por ejemplo, a pesar de que la carne es más rica en potasio que los tomates, éstos son extremadamente diuréticos y declorurantes, cosa que no ocurre con la carne. Esto es debido a que, mientras que la carne contiene 50 mg de sodio por 100 gramos, los tomates sólo contienen 3 miligramos, con lo cual resulta que la relación potasio/sodio es de 7 en la carne, en tanto que asciende a 77 en el tomate.

   El régimen vegetariano es diurético y declorurante, pero puede ser peligroso cuando la secreción de las glándulas suprarrenales es deficitario.

Necesidades diarias

   Normalmente, la alimentación proporciona unos 3 gramos de potasio al día, cantidad que supera sobradamente las necesidades diarias, que son del orden de unos 4 miligramos. Esta cantidad es mayor en la mujer embarazada.

   El exceso de potasio aportado por la alimentación es inmediatamente eliminado.

Trastornos producidos por falta de potasio

   La falta de potasio, conocida médicamente por hipokalinemia o hipopotasemia, se manifiesta por apatía, gran lasitud en los músculos, fatiga intensa, parálisis de los miembros en forma de crisis brutal, desnutrición, adelgazamiento, etcétera.

   Por otra parte, la fatigabilidad no se limita, a veces, a los músculos estriados, que son los sometidos a la voluntad, sino que se extiende a los músculos lisos, que se encuentran en numerosos órganos de la vida vegetativa y entonces se registran pérdida de apetito, digestiones lentas y laboriosas, estreñimiento y otros trastornos intestinales.

 

Exceso de potasio

   No es posible sufrir exceso de potasio a causa del aporte alimenticio, pues los intestinos poseen una acción selectiva que les permite absorber estrictamente la cantidad de potasio necesaria y desechar el sobrante.

   El exceso de potasio se produce, en cambio, cuando existe alguna perturbación en el mecanismo de eliminación. Se ha podido observar exceso de potasio, por ejemplo, en el curso de algunas enfermedades de riñón, con gran disminución de la cantidad de orina, así como a consecuencia de accidentes importantes, grandes quemaduras, enfermedades de Addison o tuberculosis de las suprarrenales.

   Se ha dicho que el potasio favorece el cáncer pero esta hipótesis no ha sido demostrada.

Efectos terapéuticos del potasio

   En la actualidad, casi todo el mundo sabe la importancia que tiene la sal (cloruro sódico) en la dieta normal, y el peligro que esta misma sal puede tener en algunos casos de tensión arterial o en las dolencias del corazón. Pero el potasio es todavía desconocido por muchas personas.

El temible coma

   Una mujer que se hallaba aparentemente en estado de coma diabético fue ingresada en un hospital, donde los médicos estuvieron luchando toda la noche para conservarle la vida. Se le hicieron repetidos análisis de orina y de sangre para descubrir la cantidad de azúcar existente y se comprobó repetidas veces su grado de acidosis. Ocho horas después, cuando la paciente debiera estar ya saliendo del estado de coma, se hallaba aún inconsciente y extremadamente débil.

   A pesar de los líquidos que se le habían administrado por medio de inyecciones hipodérmicas y endovenosas y de algunos cientos de unidades de insulina, no se obtenía la reacción deseada.

   Entonces se hizo un electrocardiograma y un nuevo análisis de sangre, descubriéndose que su porcentaje de potasio era extremadamente bajo, lo cual explicaba las bajas ondas acusadas por el electrocardiograma, que demostraban que el músculo cardíaco no tenía suficiente potasio. Se aplicó entonces una inyección a la paciente con una solución de potasio y al cabo de poco rato había recobrado el conocimiento. Una hora después ingería caldos y líquidos dulces, sin sufrir trastorno alguno.

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Elemento olvidado

   Años atrás los médicos sabían que el potasio se encontraba en casi todas las células del cuerpo, incluidos los glóbulos rojos de la sangre. Sabían que era esencial para los músculos, incluido el corazón. Sabían también que el potasio podía ser un producto químico peligroso y que inyectado en una vena, podía originar rápidamente la muerte.

   Pero, a pesar de esto, en los textos más difundidos de nutrición o de fisiología se hablaba poco de potasio. Los dietistas discurrían ampliamente acerca de las deficiencias de otros minerales, como el calcio o el hierro, pero no de la del potasio. Si un médico quería una lista de alimentos ricos en este elemento vital tenía que consultar muchos libros.

 

   Hoy los médicos están precavidos, prestos a descubrir el primer indicio de deficiencia potásica en los enfermos que están en coma diabético. Y la diabetes no es la única dolencia en la que la falta de potasio es señal de peligro inminente, a veces muy grave.

   En la diarrea infantil, el potasio disminuye notablemente. En los pacientes tratados con cortisona, se produce a veces retención de sodio y pérdida de potasio. Tal vez el mayor peligro se produce cuando en algunas operaciones quirúrgicas la deficiencia del potasio se presenta insidiosamente, sin llamar la atención del médico.

   En un informe de los doctores Leonard P. Eliel, Olaf H. Pearson y Ruion W. Rawn, del «instituto Sivan Kettering», se demuestra claramente que la falta de potasio puede dificultar la convalecencia de una operación quirúrgica. Estos médicos citan el caso de una mujer de cincuenta años, que había sufrido una grave operación de cáncer, durante la cual hubo que hacérsele una transfusión de cuatro litros de sangre. Los cuatro primeros días parecía hallarse mucho mejor, pero al quinto día empezó a vomitar y quedó muy abatida. El electrocardiograma demostró que la proporción de potasio era muy escasa. La administración del potasio por vía intravenosa produjo un cambio notable en su estado, cesando los vómitos y desapareciendo su apatía, después de lo cual su convalecencia siguió el curso normal.

Tratamientos hormonales

   El nivel de potasio en la sangre depende también de las secreciones internas del cuerpo, en especial de las glándulas suprarrenales. Al aplicarse los modernos medicamentos a base de cortisona y ACTH, los médicos descubrieron que a grandes dosis ejercían un efecto pernicioso en el nivel de potasio sanguíneo.

   Las inyecciones de cortisona y de ACTH producen una retención de sodio y una secreción de potasio. En algunos casos esto va seguido de presión sanguínea arterial muy baja y de gran debilidad. Para evitar este contratiempo, hay tres recursos:

   - Disminuir la dosis de cortisona o ACTH.

   - Limitar la cantidad de sodio en la dieta del paciente.

   - Aumentar la cantidad de potasio de la misma.

   También suelen producir pérdida de potasio las pastillas para orinar, que se dan a personas con tendencia a hinchárseles las piernas. Otro tanto ocurre con los vómitos y en el aporte alimenticio insuficiente que se da a veces después de las operaciones quirúrgicas y que, ocasionando una hipopotasemia puede comprometer la recuperación del paciente acabado de intervenir.

Efectos espectaculares del potasio

   Hay una experiencia, denominada de Zwarmachur, que consiste en extraer el corazón de un animal y colocarlo en un recipiente que contenga liquido plasmático. De acuerdo con las leyes biológicas, que conceden al corazón un automatismo propio, este órgano continúa latiendo. Ahora bien, si el líquido que lo irriga queda privado de potasio, los latidos se paran, pero basta la adición de algunos miligramos de potasio para que el corazón vuelva a ponerse en marcha.

   No menos espectacular es la recuperación que se produce en determinados casos de parálisis periódica. Esta enfermedad se manifiesta por la aparición brutal de una parálisis fláccida de los miembros, con desaparición de reflejos e imposibilidad de todo movimiento, muy parecida a la poliomielitis. Pero basta la ingestión por vía bucal de unos 3 gramos de cloruro de potasio para que la parálisis desaparezca en breves días, sin dejar secuela alguna. Así, se cita el caso de una muchacha de 18 años que fue conducida en camilla al hospital, incapaz de mover brazos y piernas ni de mantenerse sentada. Dos días después salía sola del hospital llevando su propia maleta.

 

Fallecimiento por falta de potasio

   Es doloroso pensar que hace algunos años, cuando se producían casos como el acabado de indicar, el paciente empeoraba cayendo en una apatia cada vez mayor hasta acabar muriendo por agotamiento. Los médicos quedaban entonces desconcertados, ya que la autopsia revelaba muy poco con respecto a las causas de la muerte, toda vez que la falta de potasio raramente era tenida en cuenta.

   Ahora bien, la administración de potasio, por medio de inyecciones, requiere una extrema precisión. Si la ración es escasa, el efecto es casi nulo; si es excesiva, pueden lesionarse el corazón u otros órganos.

   Por otra parte, salvo casos de extrema urgencia, puede lograrse el aporte de potasio por medios mucho menos arriesgados. El zumo de naranja y el caldo vegetal, ricos en potasio, pueden proporcionar rápida mejora a quienes, como en el caso del coma diabético, se hallan desprovistos de aquel elemento.

Diarreas infantiles

   De las situaciones trágicas con que se ha de enfrentar el médico, una de las más desalentadoras es cuando un bebé que padece diarrea va perdiendo progresivamente las fuerzas. La diarrea infantil es una de las principales causas de mortalidad. Los niños se deshidratan muy aprisa. Los líquidos que se les dan por la boca se pierden rápidamente. Los que se les administran por vía endovenosa son más eficaces. Pero desde que se descubrió que en la,diarrea el niño no pierde solamente líquido, sino también potasio, se han salvado muchas vidas con inyecciones intravenosas de líquidos conteniendo potasio. El primero que utilizó este tratamiento para combatir la diarrea infantil fue el doctor Daniel C. Darrow, profesor de pediatría de la Universidad de Dale (Canadá), que tiene el mérito de haber puesto en evidencia la feliz influencia del potasio en el curso de las deshidrataciones del lactante. Vómitos repetidos y diarrea abundante entrañan rápidamente, en efecto, una deshidratación considerable del bebé, primer efecto de la temible Itoxicosis, mortal a esta edad.

 

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