Vitamina B1
¿Qué es la vitamina B1?
Es un compuesto orgánico complejo que contiene dos núcleos en su
molécula, uno derivado de la pirimidina y otro derivado del tiazol. En Europa se la
denomina también aneurina; en América, tiamina.
¿Dónde se produce?
- Las levaduras, la mayor parte de los microbios, los hongos
inferiores. son los encargados de realizar la síntesis de esta vitamina.
- Algunos seres pueden formar uno de los núcleos. Otros, si se les
provee de ambos núcleos, tienen la facultad de asociarlos y formar la vitamina.
- Muchos seres pluricelulares, por ejemplo, las orquídeas y las
larvas de insectos, reciben su vitamina Bl de seres monocelulares que viven en simbiosis
con ellos.
- Los vertebrados son totalmente incapaces de efectuar su síntesis
Y necesitan recibir dicha vitamina a través de la alimentación a fin de conservar la
salud.
- El aporte más económico de vitamina B1 es proporcionado por
cereales, legumbres, frutas oleaginosas, etc.
¿Cuáles son sus funciones?
Una combinación de la vitamina Bl con el ácido pirofosfórico da
el pirofosfato de aneurina, llamado también cocarboxilasa, fermento esencial para la
asimilación de los hidratos de carbono. Se comprende, con esto, por qué las necesidades
de vitamina Bl son tanto mayores cuanto más rica en hidratos de carbono (azúcares,
almidón) es la alimentación.
La Naturaleza, al brindar estos principios nutritivos en los
cereales y otros farináceos, los acompaña del correspondiente factor para su
transformación o metabolismo orgánico, es decir, con la vitamina Bl indispensable para
su completa absorción. Pero el hombre se empeña en separar de la harina el salvado, que
es la parte que contiene esta vitamina.
El pan blanco, la harina blanca, el arroz descascarillado, el
azúcar blanco y las grasas vegetales refinadas resultan, asimismo, alimentos que han
perdido esta vitamina. Para corregir su falta el Gobierno inglés decidió hace unos años
que fuese añadida vitamina Bl a toda la harina blanca destinada al consumo del pueblo
británico. Habría sido más natural y económico no haber empezado suprimiendo el
salvado.
La vitamina Bl no sólo facilita la
asimilación de los hidratos de carbono, sino que por sus efectos sobre el sistema
nervioso puede mejorar las aptitudes físicas, mentales y anímicas de la población hasta
el extremo de habérsela señalado como la vitamina que levanta la moral.
Una cantidad adecuada de ella debe ser incluida en el régimen
alímentario bien equilibrado, para mantener normales el apetito y la digestión.
Necesidades diarias
Como promedio general se señalan las siguientes cantidades, en las
que se ha calculado un cierto margen de seguridad para que las mismas sean suficientes:
| |
mg |
|
mg |
Niños hasta 1 año |
0,4 |
Hombres sedentarios |
1,5 |
De 1 a 3 años |
0,6 |
Hombres de actividad mediana |
1,8 |
De 4 a 6 años |
0,8 |
Hombres de gran actividad o esfuerzo |
2,3 |
De 7 a 9 años |
1 |
Mujeres sedentarias |
1,2 |
De 10 a 12 años |
1,2 |
Mujeres de actividad mediana |
1,5 |
Muchachas de 13 a 15 años |
1,4 |
Mujeres de gran actividad |
1,8 |
Muchachos de 13 a 15 años |
1,6 |
Mujeres embarazadas |
2 |
Muchachas de 16 a 20 años |
1,6 |
Mujeres lactantes |
2,3 |
Muchachos de 16 a 20 años |
2 |
Trastornos producidos por falta de esta vitamina
Sin llegar a la fase del beri-beri o avitaminosis Bl, raramente
observada en nuestro país, la carencia relativa de vitamina Bl se halla
extraordinariamente extendida, revelándose en ocasión de partos difíciles, lactancias
prolongadas, enfermedades infecciosas, trastornos digestivos, intervenciones quirúrgicas
importantes, surmenage psíquico.. etc.
Cuando el régimen alimentarlo es pobre en vitamina Bl la persona
queda invariablemente irritada, deprimida y temerosa. Se siente inquieta, cansada y sin
energías. Empieza así una enfermedad que va acentuándose de manera insidiosa: hay
pérdida de apetito, estreñimiento y, a veces, vómitos. Poco a poco, la lasitud se
acentúa al mismo tiempo que sobrevienen neuralgias, dolores musculares, agujetas,
hipersensibilidad a la presión de las masas musculares de la pantorrilla, etc. Estos
dolores pueden también producirse en los tejidos conjuntivos (ligamentos, tejido
subcutáneo). El paciente cree entonces que sufre de reumatismo.
Es impropio diagnosticar estas afecciones como neuritis o
polineuritis toda vez que no se trata de inflamaciones, sino de trastornos funcionales
debidos a una especie de envenenamiento interno.
Otros trastornos funcionales neuro-vegetativos tienen lugar en
diversas partes del organismo, en particular a nivel del tubo digestivo, del corazón y de
los vasos sanguíneos. Estos trastornos toman la forma de espasmos, atonías,
aflojamientos, etc. También puede haber fiebre, aceleración del pulso y disminución de
la cantidad de orina. Algunas veces se presentan disfunciones glandulares con secreción,
unas veces insuficiente y otras exageradas, de fermentos digestivos o de hormonas.
La misma celulitis, tan frecuente y que tanto preocupa a las
mujeres, puede también ser debida a una hipovitaminosis compleja, acompañada de
trastornos circulatorios.
Hasta aquí la enfermedad puede todavía ser curada, ya sea por una
alimentación más rica en vitamina Bl.
Naturalmente, si la carencia relativa, aunque no se acentuase, se
hace crónica, el resultado es la disminución de la resistencia a las enfermedades
infecciosas, degeneración secundaria de los tejidos, como, por ejemplo, la
arteriosclerosis, predisposición al cáncer y envejecimiento precoz.
Si la carencia de vitamina se acentúa se producen rápidamente
lesiones irreversibles conocidas con el nombre de beri-beri.
El consumo elevado de azúcar blanca o de bebidas alcohólicas
agrava la falta de vitamina Bl.
CONTENIDO
DE VITAMINA B1, (expresada en microgramos) EN 100 GRAMOS DE DIVERSOS ALIMENTOS |
|
Levaduras |
|
De cerveza |
10.000 |
De pan |
3.500 |
| |
Vegetales |
|
Salvado de trigo |
2.000 |
Pan de centeno |
370 |
Sojas secas |
1.100 |
Pan integral |
340 |
Harina de trigo
completa |
560 |
Pan blanco |
60 |
Harina de maíz
completa |
410 |
Piñones |
480 |
Harina de soja
completa |
770 |
Nueces |
450 |
Guisantes secos |
750 |
Avellanas |
430 |
Judías secas |
600 |
Cacahuetes tostados |
400 |
Copos de avena |
550 |
Almendras |
250 |
Garbanzos |
530 |
Castañas |
230 |
Lentejas |
500 |
|
Pescados |
|
Huevas de bacalao |
1.300 |
Pescados grasos de
agua dulce |
90 |
Caviar |
900 |
Pescados de mar,
magros |
140 |
Mariscos |
300 |
Pescados de mar,
grasos |
60 |
Pescados magros de
agua dulce |
160 |
|
Carnes |
| |
Lomo de cerdo |
1.200 |
Pollo o gallina |
230 |
Jamón serrano |
960 |
Carnero |
210 |
Jamón dulce |
780 |
Caballo |
100 |
Hígado de cerdo |
430 |
Conejo o liebre |
90 |
Hígado de ternera |
400 |
Buey o ternera |
75 |
Hígado de buey |
400 |
| |
Leche y
huevos |
| |
Yema de huevo |
320 |
Queso |
50 |
Huevo entero |
150 |
Leche |
40 |
Yogur |
60 |
Mantequilla |
30 |
¿Qué es el beri-beri?
El berí-berí es una enfermedad originada por la falta de vitamina
Bl, que puede ser debida a:
- Alimentación pobre en vitamina Bl.
- Deficiente absorción de la misma debida a vómitos, gastritis,
diarreas u otros trastornos digestivos.
- Incapacidad del hígado para absorber y almacenar vitaminas.
- Consumo de vitaminas superior al normal debido a grandes esfuerzos
físicos, lactancia, crecimiento, etc.
- Excesivo consumo de almidones, azúcares o alcohol, que repercute
ocasionando un desgaste proporcional de aquella vitamina.
Síntomas
Si bien muchas alteraciones musculares, sobre todo con atonía,
determinadas dolencias nerviosas circulatorias y digestivas, así como algunos edemas o
hinchazones atribuidos a alteraciones cardíacas o renales, en realidad obedecen a esta
falta de vitamina, la manifestación más típica de la misma es el beri-beri, del que
pueden distinguirse dos formas principales, la húmeda y la seca, cuyos
síntomas suelen mezclarse estrechamente:
Forma húmeda. - Se presenta con trastornos en el ritmo cardíaco,
tratados generalmente con sedantes o tónicos, sin resultado alguno. El corazón va
debilitándose, especialmente en su ventriculo derecho, y su insuficiencia se manifiesta
por descenso en la tensión arterial, sofocación angustia repiratoria y edemas.
La hinchazón localizada al principio en los miembros inferiores,
sube día a día hacia el abdomen, dando lugar a la hidropesía. Finalmente alcanza el
tórax, pudiendo entonces sobrevenir la muerte rápidamente por anasarca.
Forma seca. - Cuando la insuficiencia cardíaca no se produce, la
evolución de la enfermedad es menos rápida. La falta de apetito va seguida de falta de
tono en estómago e intestinos, pudiéndose observar estómago caído y enteroptosis. Hay
adelgazamiento general, atrofia de los músculos, que aparecen fláccidos, y gran
relajación de ligamentos y articulaciones.
Se producen trastornos de sensibilidad, en la vista y en diversos
centros nerviosos. Hay impotencia con abolición de reflejos tendinosos debido a deterioro
de los nervios periféricos, instaurándose primero una parálisis de los miembros, que
más tarde evoluciona alcanzando los músculos del tronco y llegando a paralizar la
respiración.
Enfermedad tan peligrosa como la peste
La gravedad de ambas formas de beri-beri es prueba evidente de algo
muy importante que desgraciadamente mucha gente parece ignorar todavía, o sea, el hecho
de que la carencia de alguna sustancia nutritiva esencial puede provocar enfermedades
mortales con la misma certeza que los venenos más violentos o los microbios más
virulentos.
Basta recordar que el escorbuto, debido a la falta de vitamina C,
diezmaba antaño las dotaciones de los navíos que efectuaban grandes travesías, siendo
conocido con el sobrenombre de la peste del mar.
Otra enfermedad carencial es la pelagra, debida a la falta de
ácido nicotínico, que inspiraba un terror no menos grande al provocar una demencia
agresiva hasta tal punto que era necesario crear pelagrerías en las que internar a los
pelagrosos, separándolos de otros dementes menos peligrosos.
El nombre de beri-beri significa debilidad en un dialecto
hablado en la isla de Ceilán. Es la enfermedad de los comedores de arroz, que hace
estragos sobre todo en el sur y el este de Asia, en las Islas de la Sonda, en Filipinas y
en todas aquellas regiones donde el arroz descascarillado es la base de la alimentación.
Esta enfermedad había sido conocida ya en la China por lo menos dos siglos antes de la
Era cristiana.
Descubrimiento de la vitamina Bl
Preocupado por el daño que el beri-beri causaba entre los
tripulantes de los buques de guerra japoneses, el doctor Takaki hizo estudios para
combatirlo y en 1883 logró casi hacerlo desaparecer por completo al conseguir que fuese
obligatorio el consumo diario de carne en la alimentación de los marinos.
Más tarde, en 1889-1890, las observaciones de Eijkmann, un médico
holandés establecido en Java, proporcionaron nociones precisas de que la enfermedad era
debida a algo que faltaba al arroz. Se dio cuenta de que la gallinas alimentadas con
arroz, al cabo de tres o cuatro semanas andaba tambaleándose, quedaban paralíticas,
tenían dificultad en respirar y, finalmente, morían. Eran exactamente los mismos
síntomas y el mismo desenlace que el médico podía observar diariamente entre los
prisioneros que tenía que cuidar, prisioneros también alimentados con arroz blanco, del
que los guardianes distraían una parte para sus gallinas.
Este arroz era simplemente pulido, decorticado, privado de la
cutícula que envuelve el grano. Eijkmann vio que si alimentaba las gallinas o los
prisioneros con arroz no decorticado no caían enfermos y que tampoco enfermaban si,
dándoles arroz blanco, añadía a la alimentación un poco de salvado de arroz. Dio a
conocer sus observaciones y éstas fueron confirmadas en experiencias llevadas a cabo en
Bangkok, en Manila y en otras partes. Se vio, además, que la sustancia que faltaba al
arroz decorticado era soluble en el agua y en el alcohol y que resistía la ebullición.
En 1913, el bíoquímico polaco Casimir Funk logró aislar del
salvado del arroz, de la levadura seca y de la sustancia cerebral, la misteriosa
sustancia. Demostró que con una dosis muy pequeña podía impedir el desarrollo del
beri-beri y, creyendo que la sustancia descubierta era una amína, le dio el nombre
de vitamina, quedando así consagrado un error químico. Pero el término se
vulgarizó con gran rapidez, tanto en el lenguaje médico como en el lenguaje corriente,
siendo ya demasiado tarde para cambiarlo por el de factor antiberibérico o factor
antineurítico como ha sido propuesto.
Efectos terapéuticos
Naturalmente, la vitamina Bl es el tratamiento idóneo para los
estados carenciales de la misma. La aplicación de esta vitamina en forma de inyecciones
tiene a veces efectos espectaculares. Además, su administración puede ser indicada en
afecciones que aparentemente no tienen relación alguna con el beri-beri.
En la Clínica Mayo, en Minnesota (Estados Unidos), varias personas
se sometieron voluntariamente a un régimen adecuado en todo sentido, con excepción de la
vitamina Bl. Su alimentación era atractiva, tanto en apariencia como en sabor, pero le
faltaba aquella sustancia. El lugar donde estos voluntarios estuvieron instalados era
agradable y se les proporcionaron distracciones que los mantenían ocupados y alegres.
Pero según el informe presentado por el profesor Russell M. Wilder, al cabo de algunas
semanas de seguir el régimen deficiente en vitamina Bl, estas personas se volvieron
deprimidas y preocupadas. Fue necesario mucho tacto y diplomacia para conseguir que
siguiesen el plan establecido para ellas, pues vivían amenazándose mutuamente hasta que,
al cabo de pocos meses, se produjo una rebelión casi incontrolable. Entonces se les dio
vitamina Bl y desaparecieron rápidamente las dificultades. Se serenaron los ánimos y
todos quedaron contentos y amigos.
Otros experimentos similares han demostrado que la falta de esta
vitamina en la alimentación no sólo es causa de extenuación sino también de
irritación, existiendo la sospecha de que muchos de los problemas psíquicos atribuidos a
la agitación de la vida moderna tienen quizá por base la falta de vitamina B1, cuya
carencia es relativamente fácil de evitar.
Los médicos prescriben esta vitamina en muchas afecciones del
sistema nervioso más o menos relacionadas con la polineuritis. La disminución de los
dolores, en particular los de las neuralgias que suceden al herpes zóster, es uno de los
éxitos más notables que esta vitamina ha permitido.
También se muestra útil como coadyuvante en el tratamiento del
reumatismo y en ciertas afecciones digestivas. Asimismo se la prescribe en la
insuficiencia cardíaca que a menudo se complica con la enfermedad de basedow y que
responde mal a los tónicos cardíacos usuales.
Finalmente y en razón a su acción sobre el metabolismo de los
hidratos de carbono, está indicada para los diabéticos si bien no puede reemplazar ni el
régimen ni la insulina.
No obstante estas virtudes, no hay que abusar de esta vitamina.
Prácticamente no tiene toxicidad alguna pero, administrada a dosis masivas e
intencionadamente en animales de laboratorios, provoca, como lo haría el curare, una
parálisis de los músculos de la respiración que obliga a recurrir a la respiración
artificial para evitar la muerte del animal.
En el hombre, después de inyecciones en serie, se han observado
molestias procedentes de una sensibilización anafiláctica. Salvo casos de extrema
gravedad y urgencia y toda vez que las carencias de vitamina Bl suelen ir acompañadas de
otras avitaminosis, es recomendable administrar preferentemente productos naturales como
la levadura o los extractos de levadura, en lugar de la vitamina sintética.
Volver
