Pagina Principal

Profesionales Salud

Indice alimentos

Indice enfermedades

Indice herbolarios

Casas rurales

Buscar en Vivir Natural

Contacto

Advertencia

Vitamina D

¿Qué es la vitamina D?

   Se trata de una vitamina liposoluble, es decir, que se disuelve en las grasas. Es una sustancia cuya composición química es muy parecida a la del colesterol, las hormonas corticosuprarrenales y las sexuales. Se destruye por la acción del calor, perdiendo su actividad casi por completo alrededor de los 100 grados.

CONTENIDO EN VITAMINA D (expresado en microgramos)

EN 100 GRAMOS DE DIVERSOS ALIMENTOS

 

 

mcg

 

mcg

Aceite de hígado de atún

75.000

Hígado de cerdo

7

Aceite de hígado de mero

5.000

Hígado de oca

6

Aceite de hígado de bacalao

400

Arenques, sardinas, boquerones

5

Leche de vaca, irradiada

150

Atún

4

Yema de huevo

20

Hígado de buey o ternera

4

Caviar

1.5

Manteca de cerdo, mantequilla

4

Nata

12

Leche de mujer

0,7

Salmón

10

Leche de vaca

0,6

¿Dónde se halla?

   La vitamina D se halla principalmente almacenada en los hígados de los animales. Puede obtenerse también sintéticamente irradiando, mediante la lámpara de cuarzo, determinadas sustancias.

¿Cómo se produce?

   A partir de las esterinas o pro-vitaminas D, las cuales se hallan en gran abundancia en la Naturaleza, pudiendo clasificarse en dos grandes grupos:

   - Fitosterina o pro-vitamina D vegetal. Se encuentra principalmente en el cornezuelo del centeno (en francés, ergot), por lo que recibe el nombre de ergosterol. Bajo la acción de los rayos ultravioletas, el ergosterol se transforma en vitamina D20 vitamina D vegetal.

   -Zoosterina o pro-vitamina D animal. Es un derivado del colesterol que se forma en la mucosa intestinal y después se deposita profusamente en la piel. Bajo la acción de los rayos ultravioletas, se transforma en vitamina D30 vitamina D animal, almacenándose, como la vitamina A, en el hígado.

Funciones sobre el organismo

   La acción de la vitamina D consiste en regularizar el metabolismo fósforo/calcio. Hace posible la absorción del calcio y de los fosfatos por el intestino delgado; fija el fosfato de calcio en el esqueleto y favorece el buen desarrollo dentario y el crecimiento, en general.

Necesidades diarias

   Son difíciles de precisar, toda vez que esta vitamina se sintetiza en el propio organismo. Se calculan, como necesidades aproximadas, las siguientes:

Mujer embarazada  

1000 U.I.

Niño  

600 U.I.

Adulto  

400 U.l.

   Hay que advertir que no tiene la misma valoración la vitamina D2, que la D3, toda vez que ésta es varias veces más activa que aquélla:

 

U.I.

1 gamma (1 microgramo) de vitamina D2

10

1 gamma (1 microgramo) de vitamina D1

40

 

Falta de vitamina D

   La falta de vitamina D da lugar al raquitismo. Esta falta puede ser debida a una insuficiente síntesis de la misma en la piel y a un deficiente aporte alimentarlo. En algunos casos frecuentes la carencia es debida a trastornos en la absorción de las grasas.

   El déficit de vitamina D es más frecuente en los meses de invierno y en las zonas muy alejadas del ecuador, en las que, por falta de luz solar, la producción de vitamina D es prácticamente nula.

   En los países situados entre los grados 40 y 60 de latitud se observa un empobrecimiento de vitamina D durante los inviernos que siguen a veranos lluviosos o nublados.

   En los países próximos a la línea ecuatorial, la producción de vitamina D es abundante gracias a la intensa luz solar.

   Las grandes ciudades con calles estrechas y viviendas oscuras, así corno el uso de vidrios en las ventanas, que impiden el paso de las radiaciones ultravioletas, favorecen el raquitismo al máximo.

   Estas diferencias geográficas en la distribución de la vitamina D explican por qué la estatura de los meridionales suele ser más reducida que la de los nórdicos. Ello puede atribuirse a que, bajo. la acción de la vitamina D, el calcio se fija con mayor rapidez y los huesos se sueldan mucho antes. En ello intervienen también las glándulas de secreción interna, que dan lugar, asimismo, a una pubertad más precoz en las regiones próximas al ecuador.

   La falta de luz solar y, por tanto, de vitamina D, se refleja, en cambio, en una disminución del metabolismo. El letargo invernal de algunos animales polares no se produce si se les administra vitamina D.

Exceso de vitamina D

   La hipervitaminosis D o exceso de esta vitamina se observa, sobre todo, en el niño. Es consecuencia de un abuso de preparados con elevadas dosis de esta vitamina. El organismo es incapaz de eliminar este exceso y ello se traduce en diversos trastornos que pueden alcanzar verdadera gravedad.

   La levadura de cerveza y los gérmenes de las semillas de cereales son ricos en ergosterol. También lo contienen, aunque en menos cantidad, algunas setas y las hojas verdes de las plantas.

Búsqueda personalizada

 

Carencia de vitamina D

   La primera descripción que se conoce acerca del raquitismo o enfermedad inglesa fue hecha por Whistler, en 1645. Durante siglos, fueron sustentados los más variados criterios en torno a esta afección que atacaba principalmente a los niños que habitaban en zonas humosas y poco soleadas.

   En 1824, Schütte recomienda empíricamente, pero de manera explícita, el aceite de hígado de bacalao para combatir el raquitismo.

   En 1890, Palm llamó la atención sobre la relación existente entre el raquitismo y la falta de exposición al sol . En 1918, Molienbay opina que la acción del aceite de hígado de bacalao contra el raquitismo se debe a la Vitamina A, recién descubierta.

   En 1919, Huildschinsky comprueba que el raquitismo puede curarse sin aceite de hígado de bacalao, gracias a las radiaciones ultravioletas de la lámpara de cuarzo aplicadas directamente sobre la piel o sobre determinados alimentos que adquieren, por este hecho, propiedades antirraquíticas.

   Finalmente, en 1926, Windavs y Hess identifican la vitamina D2 como ergosterol irradiado, y, posteriormente, Brockmann la vitamina D3, emparentada con la colesterina.

El raquitismo

   Esta afección se traduce por numerosas manifestaciones patológicas: Lesiones del esqueleto. En el bebé, las suturas de los huesos del cráneo y las fontanelas sufren un gran retraso en soldarse; el reblandecimiento de los huesos provoca su deformación. La cabeza se hace voluminosa, con abultamientos frontales y parietales. El cráneo puede hacerse asimétrico.

   En el niño, un poco mayor, el tórax presenta una serie de nudosidades. Las costillas inferiores salen hacia fuera en tanto que las superiores se contraen, lo que da al tórax forma de embudo invertido. La columna vertebral puede presentar cifosis o escoliosis, es decir, jibosidades o desviaciones. Las piernas adquieren la forma de paréntesis o de equis, cosa que hoy se ve poco a menudo y que, en, cambio, era frecuente observar en el primer tercio de este siglo. El crecimiento queda retrasado y hay una gran tendencia a fracturas óseas.

   Lesiones de maxilares y dientes. - El maxilar inferior tiende a adoptar forma de trapecio. La bóveda del paladar, por su parte, adquiere forma de ojiva. Estas modificaciones en la forma de los maxilares implican malposiciones dentarias. La erupción de los dientes de leche se retrasa y, cuando aparecen, presentan desgaste en el borde libre y caries, cayendo prematuramente. Los dientes permanentes aparecen con un gran retraso y presentan numerosas caries.

   Trastornos digestivos. - El bebé presenta gastroenteritis con frecuentes recaídas. El abdomen se vuelve blando y excesivamente desarrollado, debido al relajamiento de sus paredes musculares.

   Trastornos generales. - Los músculos carecen de fuerza, la carne es blanda y los ligamentos flojos. El niño está de mal humor y, a menudo, se vuelve colérico. Hay una evidente falta de resistencia a las enfermedades infecciosas, especialmente a las de las vías respiratorias (tuberculosis). Hay tendencia a espasmos y convulsiones.

Hipervitaminosis D

   Si mala es, como se ha visto, la falta de vitamina D, peor es su exceso. Es por ello que en los Estados Unidos se estudió una ley encaminada a reglamentar la inclusión sistemática de vitamina D en los alimentos preparados para los bebés.

   Los fabricantes de tales preparados, a través de intensas campañas de propaganda, habían llegado a crear en las madres americanas el mito de los complementos vitamínicos. Llevados de esta verdadera psicosis, los bebés eran cebados con productos cargados de vitamina D, sin que los médicos los hubieran prescrito y sin que fuesen necesarios. Este abuso ha dado lugar a numerosos casos de hipercalcemia infantil.

   Los síntomas de la hipervitaminosis D comienzan por la aparición de una progresiva pérdida del apetito, con apatía, trastornos digestivos, náuseas, vómitos frecuentes, estreñimiento, etc.

   El adelgazamiento es rápido, con astenia (fatiga acentuada), deshidratación y polidipsia (necesidad de beber con frecuencia). El crecimiento se hace lento. A menudo hay un aumento en la tensión arterial .

   En este punto puede producirse un grave error. Atribuyendo estos síntomas a la evolución de una enfermedad como la tuberculosis, por ejemplo, se cae en la equivocación de intensificar la administración de vitamina D. El resultado es la aparición de signos nerviosos: torpor, crisis convulsivas, parálisis. La intensa elevación de la temperatura ha de interpretarse como un signo de mal augurio.

   Los exámenes biológicos muestran alteración de los riñones con presencia de albúmina y de sangre en la orina, lo cual suele ir asociado con un cierto grado de poliuria (secreción abundante de orina). Hay exceso de calcio en la orina y en la sangre.

Búsqueda personalizada

 

   El electrocardiograma señala alteraciones relacionadas con los trastornos metabólicos. El electroencefalograma puede también aparecer perturbado.

   La evolución es favorable si la administración de vitamina D es suprimida a tiempo y se emprende un tratamiento conveniente para evitar secuelas en los riñones. De lo contrario, puede sobrevenir la muerte en medio de signos de insuficiencia renal progresiva y diversos trastornos nerviosos, lo cual es debido a los múltiples depósitos de cal y de fosfatos que se forman en riñones, miocardio, pulmones y paredes de las arterias.

   Los accidentes debidos a un exceso de vitamina D no sólo se producen por excesivas dosis de esta vitamina. Si bien no es corriente, hay personas que se hallan sensibilizadas por ella y que presentan los síntomas de la hipervitamínosis a pesar de ingerir solamente dosis completamente normales. Ello puede atribuirse a que las mismas padecen una lesión renal que les ocasiona una eliminación defectuosa de sustancias tóxicas.

 

Indice de Alimentos (V)

Pagina Principal

Profesionales Salud

Indice alimentos

Indice enfermedades

Indice herbolarios

Casas rurales

Buscar en Vivir Natural

Contacto

Advertencia